Apostemos por la Excelencia, a través del trabajo en equipo, el diálogo y la comunicación asertiva

Autor
Sonia H. Roa Trujillo
Vicerrectora Académica

 

¡Estimados miembros de la comunidad universitaria Sanitas!

 

Desde su creación y puesta en marcha en el año 2005, la Fundación Universitaria Sanitas se trazó como misión la preparación de personas integrales, éticas y responsables, teniendo como guía los valores expresados en la misión institucional, que afirma “ser líder en Colombia en la formación profesional, mediante la innovación en metodologías educativas, el mejoramiento permanente en los procesos académicos y administrativos y la promoción de oportunidades en el desarrollo personal, profesional y laboral de los miembros de la comunidad educativa”.

 

Ser profesional y formarse como profesional (Enfermero, Médico, Psicólogo y/o Especialista, entre otros), no es solo cuestión del “saber”,  o del “hacer”, o del “ser”, debe haber una integración; para que podamos afirmar “que ejercemos nuestra práctica profesional con ética y responsabilidad” y por ende “estamos dispuestos a trabajar en equipo, para desempeñarnos con excelencia”.

 

Pero realmente ¿qué significa? y ¿qué se debe hacer para trabajar en equipo?...

 

No es nada sencillo, sin embargo, para adquirir la competencia de trabajo en equipo, no basta con tener los conocimientos de equipo, sino, que tiene muchas más implicaciones. Cómo toda competencia, requiere de una transferencia, y es de vital importancia poder movilizar el conjunto de conocimientos que se han ido logrando a lo largo del tiempo para poderlos poner en práctica (competencia de acción, Echeverría y otros, 2002). No es sólo saber que para trabajar en equipo tienes que hablar con los compañeros, cooperar, sino que se tiene que “saber hacer”, “saber estar” y “saber ser” (Echeverría y otros 2008).

 

Trabajar en equipo nos acerca a la excelencia, nos hace más disciplinados, lo que se traduce también en una mejora, en un crecimiento individual y colectivo, pues todo lo que hemos aprendido, o dejado de aprender, se refleja en nuestra práctica profesional, en nuestro desempeño, se requiere un comportamiento acorde con nuestras responsabilidades. En este sentido, traigo a colación los planteamientos del Doctor Jacques Delors, presidente de la Comisión internacional sobre la educación para el siglo XXI, quién en el Informe a la UNESCO  (1992) denominado la educación encierra un tesoro, plantea “los cuatro pilares de la educación” los cuales con el paso de los años, se ha constituido, desde su formulación en un reto mundial. Los citados Pilares de la Educación son:

 

  1. Aprende a conocer“lo que supone aprender a aprender para poder aprovechar las posibilidades que ofrece la educación a lo largo de la vida”.
  2. Aprende a hacer,  para  “adquirir, una competencia que capacite al individuo para hacer frente a gran número de situaciones y a trabajar en equipo”.
  3. Aprender a vivir juntos,  “respetando los valores de pluralismo,  comprensión mutua y paz”.
  4. Aprende a ser, “para que florezca mejor la propia personalidad y se esté en condiciones de obrar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal”.

 

Acogiendo estos Pilares,  y tomando en consideración los resultados de los ejercicios de autoevaluación institucional, que implican la aplicación de encuestas (evaluación de programas, docente, de escenarios de práctica entre otros), y el resultado de los ejercicios de diálogo entre directivos y estudiantes y directivos y docentes, la Institución ha integrado dichos resultados en Planes de mejoramiento institucional,  que involucran no solo la adquisición y mejoramiento de los recursos existentes, sino el fortalecimiento de los procesos de comunicación, entre otros.

 

En tal sentido, recientemente el Consejo Directivo definió la Política y el Plan Institucional de comunicaciones  (Acuerdo 055 de 2017), la cual propende por el fortalecimiento de la identidad institucional desde su  función social -educar-, a través de la planeación, implementación y evaluación de líneas de acción que se integran en un Plan Institucional de Comunicaciones.  La finalidad de estos planes es mejorar los procesos comunicativos entre los miembros de la comunidad universitaria y la sociedad.

 

De allí, que la Fundación Universitaria Sanitas los reconozca como ejes transversales que inciden de manera directa en la apropiación y el desarrollo de sus funciones sustantivas –Docencia, Investigación, Vinculación con el Sector Externo y Gestión Institucional. En este orden de ideas, el fortalecer los canales de comunicación entre los diversos miembros de la comunidad universitaria, se convierte en un derrotero institucional, para la  generación de espacios abiertos de formación y  crecimiento personal y profesional,  enmarcados en el  trabajo en equipo y  el diálogo permanente, lo que nos orienta como Institución a la excelencia.

 

Escrito por | Sonia H. Roa Trujillo